Ingredientes:
- 1 coliflor
- 2 cebollas
- 100 gr de jamón serrano cortado en taquitos
- Queso parmesano en polvo
- Harina
- Leche
- Queso rallado para gratinar
Se separan los trozos de coliflor cortando los tallos desde el tronco central. Se ponen a cocer en abundante agua con sal. El truco para que la coliflor no desprenda un olor desagradable consiste en añadir un buen chorro de vinagre y otro de leche al agua de cocción, (esto también ayudará a que conserve mejor su color blanco).
Mientras se cuece la coliflor se ponen a pochar dos cebollas cortadas muy finas en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
Cuando esté dorada se incorporan los taquitos de jamón y se saltea un poco, inmediatamente se agrega una chucharada sopera de harina. Se rehoga bien y se le va incorporando poco a poco leche hasta conseguir la cantidad deseada de bechamel.
Se incorpora el queso en polvo a la bechamel que le dará un sabor buenísimo. La cantidad es al gusto, depende si preferís que tenga un sabor a queso más o menos intenso. Se rectifica de sal.
Se saca la coliflor cuando ya esté tierna y se coloca sobre una fuente de horno, se cubre con la bechamel de jamón y queso.
Se cubre todo con el queso para gratinar y se mete al horno a 180º hasta que el queso se haya dorado.
Buen provecho y besinos!!!